Cuando Oscar Abreu montó su gran exposición en el Museo del Hombre Dominicano, una muestra que desplegaba pinturas y esculturas, en diferentes formatos, hicimos la observación siguiente: "A pesar de que las esculturas son partes menor del conjunto -el tamaño acentuado esa impresión- debemos prestarles atención. Como escultor en metal, dotando la figura de alas abstraccionistas, Convertido en coreógrafo del hierro, conjugando lo físico y lo espiritual, habrá que tomarle muy en cuenta y seguir el vuelo de sus criaturas."
Hoy, Oscar Abreu, artista dominicano joven que reside en Chicago pero expone con frecuencia y entusiasmo en Santo Domingo, presenta en el patio la Damas del Sofitel Nicolás de Ovando, exclusivamente. Las dimensiones son medianas, acordes con el espacio disponible. Podemos considerar las piezas como de pared, aunque se prestarían también para el montaje sobre un Zócalo.
Oscar Abreu, en su serie escultórica anterior, se había inspirado de la danza. Él continua motivado por las bellas artes e intitula esta nueva secuencia, "La Forma de la Música." La abstracción se ha fortalecido: serían las líneas, los ritmos, las direcciones espaciales, que determinan ahora la asociación con partituras, pentagramas, notas. El artista quiere abarcar varios géneros y valores, signos y soportes musicales, trasladados a planchas de hierro, cortadas, oxidadas y/o pintadas.
El nos invita a una segunda lectura. Cuando propone como título, "Opera", "Quinta sinfonía", "El Canto Gregoriano" o "Melodía", el espectador se esforza de relacionar la escultura, sus formas, sus interpretaciones, sus superficies con las piezas musicales señaladas. En otras obras son conceptos o referencias más generales, "Trasladables" a una infinidad de morfologías y volúmenes.
Hay en la producción tridimensional de Oscar Abreu una evolución interesante, por cierto paralela a la de pintura. Esta trayectoria lo llevará a definir composiciones espaciales identificables y conferirá a sus esculturas tanto intensidad como dinamismo, dos cualidades que ya de dejan percibir y apreciar. ¡En Hora Buena!
Marianne de Tolentino
Miembro del Consejo Administrativo de la A.I.C.A.